La verdad relativa de cada uno es una contribución a la verdad colectiva


El mausoleo de Néstor 

http://alfredoleuco.com.ar/2014/02/el-mausoleo-de-nestor-25-de-febrero-2014/


No quiero faltarle el respeto a nadie y mucho menos a una persona que está muerta y no puede defenderse. Pero también creo que la muerte no hace buenas ni angelicales a las personas públicas que, en vida, fueron dañinas. Y creo que Néstor Carlos Kirchner, que hoy cumpliría 64 años fue alguien que hizo cosas positivas, pero que las negativas fueron claramente mas importantes. Insisto con el tema del respeto. No es mi intención ofender la memoria de alguien al que su esposa Cristina, sus hijos y una porción de nuestro pueblo quieren y admiran. Pero justamente porque hoy se le hicieron varios homenajes creo que debo yo también decir mi verdad sin silencios oportunistas. Mi verdad relativa, como diría el propio Néstor, porque nadie tiene la verdad absoluta. Ahi va:

Creo que ese faraónico mausoleo donde descansan sus retos es el símbolo máximo de la herencia que dejará el kirchnerismo en nuestro país. Mas que una construcción de homenaje funerario es un monumento a la corrupción y a la desmesura, dos de las características del oficialismo que nos gobierna hace diez años. Corrupción porque ese edificio gigante de piedra negra con tecnología de punta para su seguridad, fue edificado, pagado y ahora custodiado por Lázaro Báez. A esta altura ya se puede decir sin temor a equivocarse porque está probado en la justicia que Lázaro fue socio de Néstor y lo es aún de Cristina en algunos negocios. Hay una sospecha que todavía hay que investigar a fondo que dice que don Lázaro no solo fue cómplice en la matriz corrupta, fue directamente el testaferro de la familia presidencial. El aporte que hicieron periodistas independientes y rigurosos como Hugo Alconada Mon, Jorge Lanata y Nicolás Wiñazki, entre otros demuestra que el ex empleado bancario transformado en megamillonario en la década ganada por él, entre otros negocios turbios, pagó fortunas por habitaciones en los hoteles de los Kirchner que nunca utilizó. ¿Quien paga millones por habitaciones en hoteles de 5 estrellas y luego no utiliza ninguna? Me gustaría que alguien me dé un solo ejemplo de semejante operatoria típica del narco lavado de dólares. Hay otras pruebas que van a ir apareciendo.
 Carlos Pagni en La Nación dijo que varios de esos cheques, Máximo Kirchner los dejaba vencer y no los cobraba. Olvidadizo el muchacho. Estaba tan ocupado jugando a la play station que no iba a cobrar los cheques de Lázaro. Muy raro. Incomprensible desde el sentido común. Otra vez el desafío: que algún integrante de intelectuales a la Carta o relatores del relato como Victor Hugo o periodistas subsidiados por el triple empleo estatal encuentre algún caso similar. Alguien que paga habitaciones que no usa con cheques que el dueño del hotel no cobra. Son muy tontos o demasiado vivos. Y solo estoy contando una de las truchadas mas groseras de esta historia. Ni hablar de los terrenos a precio vil que compró Cristina en Calafate y que luego vendió en parte a Lázaro para hacer una sociedad. Por eso sostengo que el Mausoleo es un monumento a la corrupción, mas allá del dolor genuino que expresan sus seres queridos y que yo respeto. Pero también creo que el mausoleo es un homenaje a la desmesura. Semejante autocelebración no la tienen ni Perón ni Yrigoyen, ni Alfredo Palacios y mucho menos Raúl Alfonsín, gente que hizo grandes aportes a la justicia y la libertad en nuestro país. Además Néstor no era un exhibicionista. Una de sus virtudes era la austeridad, o mezquindad según dicen sus enemigos. Pero no quería ni ropa cara ni zapatos de lujo ni relojes o autos exclusivos. Nobleza obliga, Néstor nunca hizo alarde de su riqueza incalculable. Ese estilo es mas bien de su viuda, es Cristina la que no se conforma con lo sencillo o lo cotidiano. Ella si le da mucho valor a la elegancia y la majestuosidad. En el día de su cumpleaños, el respeto ante la muerte de un ser humano. Pero en el día en que los chupamedias se desviven en elogios y olvidos, me pareció riesgoso pero también movilizador, decir mi opinión sin ningún tipo de autocensura. Si lo dije hace cuatro años, cuando 300 patoteros con palos vinieron a la puerta de radio Continental a cantar que “suene el bombo/ que suene el tamboril/ Fernando Bravo y Alfredo Leuco/ se tienen que morir/”, como no lo voy a decir ahora que hay mas odio que entonces, pero menos gente que lo empuña. La verdad relativa de cada uno es una contribución a la verdad colectiva. Este fue mi aporte.

Entradas populares de este blog

linea de tiempo con los hechos más importantes de la historia de Argentina

Las máximas Sanmartinianas