Crecer... no es desarrollarse....

En el post ( http://adkintunparacambiar.blogspot.com/2011/01/por-izquierda-de-los-k-que-facil-es.html#links ) anterior te mostre datos de la real politica de DDHH de la era K, comprada en forma idealista por algunos, en forma intencionada por otros y por ignorancia de muchos... ahora veamos los resultados del modelo K en economia....  en donde por estas mismas tres razones algunos dicen que la industria y la ciencia estan presentes, no como con Menem.......

http://www.elargentino.com/nota-123901-La-Argentina-no-es-una-vaca-pero-lo-que-brilla-es-oro.html


VEINTITRES
Por Marcelo Zlotogwiazda

La Argentina no es una vaca, pero lo que brilla es oro


La Presidenta no quiere que el mundo vea a la Argentina “solamente como una vaca o solamente como productora de granos o commodities”, porque el país “dio un salto cualitativo en materia de valor agregado, fundamentalmente vinculado a ciencia y tecnología”, tal como señaló en su discurso durante un seminario de negocios en Turquía. Días antes en Qatar Cristina también se había referido a la importancia de exportar productos con mucho valor agregado, lo que puede ser entendido como una señal de preocupación por el tema. Si es así, lo bien que hace.

Porque lo cierto es que la inserción de la Argentina en el comercio internacional es un tema clave y en el que los resultados de estos últimos años han sido muy modestos. Si bien la carne no representa más que un porcentaje bajísimo (menos del 3 por ciento) de las exportaciones totales, en la composición de lo que el país le vende al mundo siguen predominando las materias primas y las commodities industriales. 

Dejando de lado que el negocio más importante que se concretó durante su visita al país europeo fue la venta de 20.000 toneladas de carne sin hueso, la Presidenta se esmeró en enumerar una serie de bienes de alto contenido tecnológico que la Argentina ha exportado y está en condiciones de exportar en mayor medida: desde reactores nucleares fabricados por la estatal Invap hasta vacunas contra la aftosa, productos farmaceúticos y de biotecnología, etc. 

Pero más allá de esos y otros casos, la estructura exportadora total mantiene características muy similares a la de años atrás, con elevadísimo predominio de la agroindustria. Comparando las ventas al exterior de los primeros diez meses de 2010 con las de igual período de 2005, el director de la Escuela Internacional de Negocios de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), Marcelo Elizondo, encontró que la agroindustria elevó su porción del 53 al 57 por ciento, con la particularidad de que lo que subió fueron los productos que el  propio Indec clasifica como “primarios” (del 20 al 24 por ciento), mientras que las “manufacturas de origen agropecuario” (MOA) se mantuvieron en el 33 por ciento. 

Dada la amplia disponibilidad de tierra, su extraordinaria productividad, y la creciente demanda internacional de alimentos motorizada por China, India y otros países emergentes, es lógico que la Argentina aproveche esa situación, pero lo conveniente sería aumentar la provisión y diversidad de alimentos elaborados y no de materias primas. 

En la comparación de los otros dos grandes capítulos en los que se clasifica la exportación se observa que “combustibles y energía” bajó de representar el 17 por ciento en 2005 a 8 por ciento el año pasado, y que “manufacturas de origen industrial”  (MOI) incrementó de 30 a 34 por ciento. 

Con los datos definitivos de 2010 que el Indec publicó el lunes pasado, la composición de las exportaciones varía respecto a los números de los primeros diez meses en los que se basó Elizondo. Los “productos primarios” terminaron representando el 22,1 por ciento del total, las MOA el 33,4, las MOI el 35,1 y “combustibles y energía” el 9,3 por ciento. La ministra de Industria, Deborah Giorgi, se encargó de resaltar a través de un comunicado que “los productos industriales son el mayor rubro exportado”. 

No hay duda de que el 35,1 por ciento de las MOI constituye la porción más grande de la torta exportada. Pero es una verdad engañosa por lo siguiente. Se debe tener en cuenta que de las actividades que integran las MOI, la exportación que más aumentó fue “piedras, metales preciosos y monedas”, que de ser inexistente en 2005 alcanzó el año pasado los 2.290 millones de dólares, que equivale casi a un 10 por ciento del total de MOI. Casi toda esa exportación es oro (2.046 millones de dólares), que por más que en la clasificación del nomenclador arancelario figura como manufactura se trata de una producción extractiva de bajo contenido de valor agregado y ningún encadenamiento.  

Si en lugar de considerar al oro como manufactura se lo incluye como producto primario (como sucede con el cobre), las MOI pasan de representar 35,1 a 32,1 por ciento del total, y los “primarios” aumentan su participación de 22,1 a 25,1 por ciento. 

La insistencia con que Cristina promocionó la actividad minera durante su reciente gira no es consistente con su empeño argumental a favor de exportaciones con mayor agregado de valor. 

Tanto en su discurso frente a los empresarios qataríes como frente a los turcos, habló más de la minería que de cualquier otra producción. En ambos casos, mencionó el proyecto binacional Pascua Lama en la cordillera, señaló que en Mendoza se explotará la mina más grande del mundo de potasio con la participación de la brasileña Vale do Río Doce, y destacó los varios proyectos para extraer litio, un insumo clave para las baterías que alimentarán a los autos eléctricos, del cual la Argentina tiene las segundas mayores reservas mundiales, detrás de Bolivia. 

Más allá de objeciones ecológicas y del cuestionamiento al escaso pago de regalías que establece la ley vigente, los tres emprendimientos mineros están en manos de multinacionales extranjeras que dejarán fuera del país buena parte de las utilidades, y en ninguno de los tres se contempla agregar eslabones de valor: por ejemplo, no hay previsto refinerías para acuñar monedas de oro, ni fábricas de baterías para utilizar localmente el litio. 

Volviendo a la comparación con 2005, las exportaciones del complejo agroindustrial que más aumentaron en el último lustro fueron semillas y frutos oleaginosos (150 por ciento), legumbres y hortalizas (150), bebidas alcohólicas y vinagre (130), harinas y pellets (100), y pescados y mariscos (90). En minería, además de la extraordinaria irrupción del oro, el cobre aumentó un 90 por ciento. 

Y por fuera del complejo agroindustrial y minero, se registra una fuertísima suba de la exportación de vehículos para pasajeros (450 por ciento), de vehículos para transporte de mercadería (100), y de metales (1000 por ciento). Claro que en el caso de los vehículos y autopartes hay que tener en cuenta que se importa más de lo que se exporta. 

En manufacturas de cuero y marroquinería, hubo una caída del 60 por ciento respecto a 2005. La exportación de calzados no se modificó. Carnes preparadas subió sólo un 25 por ciento, y lácteos nada más que un 35 por ciento Queda claro que la Argentina no es una vaca, pero es más primaria que hace algunos años.

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